Seguimos con los materiales que quedan expuestos en el arenero de El Cuervo, en la sucesión de capas, en general blancuzcas, por encima de las arenas. En esta foto estoy levantando una piedra con un dedo puesto encima. Es más: estuve agitando el dedo durante un minuto, sin que la piedra se desprendiera. El único truco es que, antes de ponerle el dedo encima a la piedra para levantarla, me puse saliva en el dedo. Si uno hace eso, la piedra chupa la saliva y se pega a la piel. Y es que este material, conocido en la zona como “tierra del vino”, contiene abundantes partículas de sepiolita, que es una arcilla muy especial con una gran capacidad de absorción (los libros dicen que la sepiolita se pega a la lengua, pero, visto cómo se pega al dedo ensalivado, yo no me he atrevido a probarlo con la “tierra del vino”). Otra característica de la “tierra del vino” es que pesa poco. Eso se debe a que la sepiolita es muy ligera, tanto que flota en el agua. La “tierra del vino” no llega a fl...